Enchúfalo

Audi e-tron, el deportivo eléctrico de Audi

Audi tampoco quiere quedarse atrás en el mundo de los coches eléctricos. Dejando de lado el tema de coches híbridos, el cual próximamente aplicara a el Q5, han querido despuntar con un deportivo eléctrico.

El Audi e-tron es algo más pequeño que un R8, estas son sus dimensiones 4,26/1,90/1,23 metros, aunque conserva las mismas líneas de diseño que el R8 por dentro es totalmente distinto.

Este deportivo es propulsado por cuatro motores eléctricos situados uno en cada rueda, con lo que es capaz de juntar 313cv en su momento de máximo esfuerzo.

Las cuatro unidades que ponen en movimiento a este coche van montadas junto a cada rueda. La diferencia entre los motores traseros y los delanteros es que los primeros tienen sistema de refrigeración propia, algo que los segundos no necesitan por recibir ventilación directamente desde el frontal.

El Audi e-tron lleva un bloque de baterías el cual es posible recargar entre 6-8h con 220v o con alta tensión en 2h y media.

También incorpora sistemas de recuperación de energía en frenada, y sin dejar de lado que han inventado un sistema para calentar el habitáculo sin utilizar calefacciones eléctricas auxiliares ( tema que en otros modelos eléctricos compromete seriamente la autonomía).

Funciona igual que un acumulador o una “bomba de calor” como las que utilizamos en casa: la bomba reúne la energía durante el proceso de carga y la utiliza para refrigerar/calentar durante la marcha del vehículo. De igual forma existe un climatizador para la mecánica que puede precalentar o enfriar los motores eléctricos durante el proceso de carga.

El Audi e-tron es capaz de mover sus 1.600 kilos (450kg de ellos son del bloque de baterías) de 0 a 100km/h en 4,8 segundos,la velocidad máxima está limitado a 200 km/h para poder ganar algo mas de autonomía y según las mediciones que ha hecho Audi le extraen unos 248 kilómetros en ciclo mixto.

Audi también está adaptándose al sistema de comunicación global entre los coches y el mundo que se pretende poner en marcha en un futuro. En países como Estados Unidos, Japón y algunos europeos ya existe un protocolo entre fabricantes para desarrollar tecnologías sobre un único estándar de hardware y software.

La aportación de Audi se llama Car-to-X, un sistema basado en esas normas que podrá entre otras cosas, avisar a otros coches si hemos quedado cruzados en la calzada o indicarnos la velocidad adecuada para evitar el mayor número de semáforos posibles.